Lo Que Creemos:

Creemos que hay un solo Dios, infinitamente perfecto y eternamente existente en las personas del Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Creemos en la deidad de nuestro Señor Jesucristo, que nació de una virgen, y vivió una vida sin pecado. Creemos en su muerte expiatoria a través de su sangre derramada, su resurrección, su ascensión a la diestra del Padre, y Su regreso en poder y gloria.

Creemos en el Espíritu Santo, que habilita a los cristianos a vivir una vida santa. Creemos que el Espíritu Santo da a uno o más dones espirituales a todos los creyentes, que se manifiesta como él quiere. Creemos que todos los dones del Espíritu Santo están funcionando en la actualidad.

Creemos que la Biblia fue inspirada por el Espíritu Santo, y es la infalible Palabra de Dios.

Creemos que la salvación es por gracia mediante la fe en Jesucristo.

Creemos en la segunda venida de Cristo por su pueblo, que los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estén vivos, serán arrebatados por Jesús, y que todos pasarán por el juicio de Dios. Los que estén inscritos en el libro de la vida resucitarán para vida eterna y los que no, para condenación eterna. (1 Tesalonicenses 4:13-17, Apocalipsis 20:11-15)

Creemos que la iglesia existe para adorar a Dios, en comunión con los demás, y servir al mundo a través de la evangelización. Creemos en los ministerios de Efesios 4 (apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros).

Creemos en el bautismo en agua por inmersión en obediencia a Jesucristo. Creemos en la participación regular de la Santa Cena del Señor.

Creemos en el ministerio y la presencia de los ángeles, y la realidad de las fuerzas demoníacas.

Creemos en la santidad de la vida humana y que la vida comienza en el momento de la concepción.

Creemos en la abstinencia para los hombres y mujeres solteros cristianos; y la santidad del matrimonio cristiano. Se define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Creemos que las “llagas” colocados sobre Jesucristo en su crucifixión proporcionan la sanidad física a todos los que han de creer y recibir. Creemos en el poder del Reino para sanar a los enfermos, echar fuera demonios y hacer milagros, maravillas, señales y prodigios. (Mateo 12:28)